
Todos los días nos damos una segunda oportunidad, pero conocemos ¿Qué es una segunda oportunidad?
Dar una segunda oportunidad permite aprender del pasado, dejarlo atrás y comenzar a vivir en el hoy. Cambiar de rumbo y crear una nueva realidad. La vida está marcada por el cambio, y por ello las segunda oportunidades son relevantes, pues todos estamos en constante evolución.
En nuestra infancia creíamos que las oportunidades solo suceden una vez, ocasionando una sensación de pérdida.
En nuestra juventud si no estábamos vestidos a la moda, pensábamos que ya habíamos dejado la esperanza de brillar, ya habíamos dejado esa oportunidad.
Ahora que ya somos adultos, si dejamos pasar la oportunidad de trabajar en un lugar especial, pensamos que hemos dejado pasar de hacer, tener y experimentar algo nuevo.
En otras palabras, la vida se convirtió en un constante "Te lo dije", al olvidar que las segundas oportunidades son parte de la vida, son esas ideas estupendas donde después de un aprendizaje doloroso nos podemos levantar, pero que sucede si en ese levantar ya no lo hacemos solos, sino en compañía de nuestro Maestro Jesús.
Porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida: se había perdido, pero ya lo hemos encontrado. Así que empezaron a hacer fiesta. Lucas 15:24.
Este versículo pertenece a la parábola del hijo pródigo, haciendo referencia a quienes hemos cometido errores o nos hemos alejado de Dios. A veces hemos tomado esta actitud con algunos hermanos que regresan a casa.
Del mismo modo, este versículo nos enseña el valor de la familia y la relevancia de las segundas oportunidades, mostrándonos a quienes hemos cometido los mayores errores podemos encontrar la gracia y el perdón de Dios.
AMÉN.