NIÑOS: EL REINO SE PARECE A USTEDES

 

“Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” Mateo 19:14.

Jesús no dijo que el reino era para los fuertes, los sabios o los que oran 3 horas. Dijo que se parece a los niños.

Hoy no es día de disfraces y dulces nada más. Es día de recordar que Dios puso en un niño las claves del cielo que los adultos olvidamos.

Un niño cree sin ver el currículum de Dios.  

Le dices a un niño “Jesús te ama” y te dice “sí”. No pide 3 puntos, bosquejo y referencias. Marcos 10:15 dice que el que no recibe el reino como niño, no entrará en él. La fe no empezó complicada. Nosotros la complicamos. Un niño ora por su perro, por el examen, por que no llueva en su partido. Y cree que Dios oye. ¿Hace cuánto no oras así?

Un niño perdona sin llevar cuentas.

Te enojas con él en la mañana. En la tarde te dice “¿jugamos?”. No guarda factura. Mateo 18:3 dice que si no nos volvemos como niños, no entramos al reino. El reino no es para contadores de ofensas. Es para los que sueltan rápido y abrazan primero.

Un niño sabe que es hijo antes de saber que es útil. 

Un niño no te pregunta “¿cuánto valgo?”. Sabe que lo amas porque lo cargas, porque llegas, porque ríes con él. Romanos 8:16 dice que el Espíritu da testimonio de que somos hijos. Antes de ser siervos, somos hijos. El diablo quiere que olvides eso. Por eso Jesús pone a un niño en medio y dice: “Mírenlo bien. Así se entra aquí”.

Para ti que eres niño y lees esto con tu mamá: 

Dios no está esperando a que crezcas para usarte. David era pastor de ovejas cuando tumbó al gigante. Josías tenía 8 años cuando empezó a reinar y buscar a Dios. 1 Samuel 3:10 Dios le habló a Samuel cuando era niño. Si puedes oír “hijo, ven a comer”, también puedes oír “hijo, aquí estoy”. Habla con Jesús como hablas con tu mejor amigo. Él no te pone en lista de espera.

Para ti que eres papá, mamá, tío, maestro:  

Marcos 9:37 “El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí”. Cada vez que escuchas, abrazas, corriges con amor y oras con un niño, estás atendiendo a Jesús mismo. Muéstrales al Jesús que los cargó. Deuteronomio 6:7 dice que les repitas la Palabra estando en casa, andando por el camino, al acostarte y al levantarte. La fe se pega en lo cotidiano.

Niños: No son la iglesia del mañana. Son la iglesia de hoy.  


Para los niños en su día:  

Jesús dijo que el reino se parece a ustedes. Mateo 19:14  

Porque creen sin ver.  

Perdonan sin lista.  

Corren al Padre sin pena.  

No esperes a crecer para hablar con Dios. David, Josías y Samuel empezaron niños.  


Hoy el cielo dice: “Déjenlos venir a mí”.  

Eres bendecido. Dios te está edificando desde chico.  

Feliz día, campeón del reino.


A TODOS LOS PEQUEÑOS GIGANTES, A LOS NIÑOS LES DESEAMOS FELIZ DÍA Y QUE DIOS LES BENDIGA SIEMPRE.

BENDECI2 Y EDIFIKA2

¿POR QUÉ LA FRAGANCIA DE UN CAMPEÓN?



INTRODUCCIÓN 


SEGUNDA PARTE

DE LO NOTABLE A LO MEMORABLE
De un regalo a un obsequio

Regalo más de dar y recibir

El regalo puede interpretarse como un acto de generosidad, amor o gratitud; el deseo de compartir, de hacer que el otro se sienta importante y de establecer vínculos significativos.
Estos vínculos van allá de las palabras e influir en el nivel de autoestima y de percepción del valor personal. Al dar y recibir, se explora la complejidad de nuestras relaciones, se crean vínculos afectos que enriquecen el tejido de nuestras vidas. (Palabras de nuestros amigos de Unobravo, Grupo de Psicología).

Por otro lado, al recibir un regalo se recibe ser visto, recordado y valorado. Un regalo funciona como un espejo emocional porque refleja cuidado, presencia, intención registrando pertenencia y a su vez genera seguridad emocional y una sensación profunda de plenitud interior sanando más que muchas palabras desde una perspectiva neurolingüística.

Este libro comenzó siendo un regalo. Los regalos se dan en fechas marcadas, por compromiso, porque "tocaba". Se envuelven bonito, se entregan con una sonrisa, y a veces se terminan guardados sin abrirse por completo.

Pero en el camino algo cambió.

Mientras escribía cada página entendí que no podía entregar un regalo más. Lo que estás leyendo dejó de ser una obligación y se convirtió en un obsequio. Los obsequios no miran el calendario. Nacen cuando el corazón ve una necesidad y decidí responder sin que nadie lo pida. No buscan agradecer, sino acompañar.

"Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo". Gálatas 6:2.

La Fragancia de un Campeón no quiere ser el libro que se lee por tarea o por quedar bien. Quiere ser ese obsequio que llega sin fecha, pero en el momento exacto. La esencia de un campeón no se regala: se comparte, se respira, se queda.

Por eso, más que leer estás páginas, te invito a recibirlas. Porque la diferencia entre un regalo y un obsequio no está en el papel que lo envuelve, sino en la intención con la que se entrega. Y mi intención es que esto no se te olvide cuando cierres el libro. 

BENDECI2 Y EDIFIKA2 LES DESEA

HAZ LA DIFERENCIA

 

Nos consideramos personas felices con la vida que llevamos, sobre todo porque tenemos en ella ese grupo de personas que nos cuidan constantemente con su empatía diaria y su cariño incondicional. Ellos y sus pequeños detalles cotidianos son los que hacen la diferencia, aquellos que permanecen invisibles a los ojos pero brillan con luz propia. 

Un mínimo detalle es capaz de llevarnos al éxito más extraordinario a al fracaso más angustioso, ya que se encuentran entre millones de intenciones. Eso ocurre en el mundo secular, pero en el mundo de Dios es muy distinto.

En la Palabra de Dios encontramos "Porque no es aprobado el que se alaba a si mismo, sino aquel a quien Dios alaba " 2Corintios 10:18.

Aquí nos habla de que la persona que merece aplausos no es la que habla bien de si misma, sino aquella de quien el Señor habla bien. 
Que importante es no tener un alto concepto de nosotros mismos. Debemos desarrollar el discernimiento adecuado. Nosotros somos por lo que Dios es y por lo que él hace por nosotros, no por lo que somos y lo que hacemos por él.

Eso es lo que marca la diferencia en nosotros.

AMÉN. 

BENDECI2 PARA BENDECIR

FELIZ JUEVES.

RESPUESTA NATURAL DEL CORAZÓN.

 

En nuestra vida hemos dicho o escuchado expresiones de gratitud como "Mil gracias por tus palabras" Alegraron mi día, de corazón". "Gracias por ser tan especial, ¡Te aprecio un montón!" "No tengo palabras para agradecerte por lo que has hecho por mí. Gracias por estar siempre". Existe un sinfín de maneras de expresar gratitud a alguien que van de expresiones a acciones, pero a veces se desconoce la importancia de dar gracias.  

Gracias es una palabra sencilla que produce bienestar en quienes la dicen reciben. Dar gracias tiene en sí un alcance impresionante en sí, es relevante para ser mejores personas en nuestro entorno. La gratitud da un sentido a nuestro pasado, trae paz al presente y crea una visión al futuro.
Sentirnos una persona agradecida es uno de los mejores elogios que alguien te puede expresar. Nos hace grandes, generosos, amigos y cercanos. 

En la Biblia la acción de gracias se presenta como un mandato continuo y una forma de adoración no solo en momentos buenos sino en cualquier circunstancia. Se identifica como el reconocimiento de Dios, su fidelidad y amor eterno. Es un acto que fortalece el alma y disipa el desánimo.
Este servicio sagrado, no solo suple las necesidades de los seguidores de Cristo, sino que también redunda en abundantes acciones de gracias a Dios. 

El mundo natural tiene un sinnúmero de maneras de enumerar el éxito en la vida de una persona, casa, auto, carrera; basado en un éxito personal, para ser servido en lugar de servir. 

En el reino de nuestro Maestro Jesús funciona de manera diferente, se busca vivir de la mejor manera posible, de manera que tengamos la solvencia para ayudar a los otros. En otras palabras, el éxito consiste en qué tanto puedes servir a los demás.

Pablo nos dice que cuando usamos la solvencia que viene de Dios para servir a los demás, hay una acción de gracias hacia el Padre, reconociendo que todo es de él y para él. 

AMÉN.

BENDECIDO MARTES.

ESFUERZO DIARIO

 

En un pueblo llamado Villa Limpia, vivía doña Paty que poseía una escoba muy especial, ya que no solo barría el polvo sino las cosas que no eran buenas.
Un día, el pequeño Leo llegó a casa de doña Paty llorando porque había tenido un mal día en la escuela, se había peleado con su mejor amigo.

-¡Ya no quiero venir aquí! ¡Todo es terrible!-exclamó Leo, dejando caer su mochila.
Doña Paty sonrió con ternura y sacó su escoba de olivo.
-Leo, querido, a veces las cosas malas se pegan a nosotros como la pelusa debajo de la cama. Si no las barremos, se quedan a vivir y nos hacen sentir pesados. Después decir eso Ella comenzó a barrer alrededor de Leo, con movimientos suaves para borrar la rabia, la envidia y la tristeza que sentía Leo.

Así como Doña Paty borró las cosas que tenía en su corazón Leo, nuestro Maestro Jesús puede purificarnos. En la Biblía en 2Corintios 7:1 nos dice...
"Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios."

En este pasaje bíblico Pablo escribió sobre la necesidad de separase de la influencia del mundo para que podamos vivir en cercanía con Dios. Podemos decir que tenemos dos tipos de limpieza, la primera, es la que Dios nos da al confiar y aceptar a Cristo como nuestro salvador, nos limpia del pecado.

La segunda es la que nosotros vamos haciendo constantemente con nuestro esfuerzo diario al despojarnos de los deseos de la carne que nos llevan o nos separan de estar en plena intimidad con Dios, esto no lo hacemos solos, ya que Dios nos da las fuerzas para completar el propósito que nos tiene preparados.

AMÉN.

BENDECI2 PARA BENDECIR

BENDECIDO JUEVES.


SIN TEMOR

 

Si bien es cierto que todos enfrentamos diferentes batallas de acuerdo a nuestro estilo de vida, también existen otras no importando el lugar donde nos encontremos, las cuales no alcanzamos a distinguir ya que se repiten día a día. Entre ellas se encuentran:

Levantarse temprano, cumplir con las horas de sueño, enojarse por cosas sin importancia, aceptar nuestra apariencia física, comer saludable, no frustrarse en el trabajo, hacer ejercicio, superar las descortesías y el mal humor de los demás sobrevivir al tráfico y cumplir la agenda diaria. 

Dichas batallas se pueden enfrentar de manera enérgica al poner en práctica la planificación de nuestra vida estableciendo prioridades. No obstante, en cierto momento regresan y eso nos causa temor. 

Pero nosotros como seguidores de Cristo podemos encontrar paz al entregarle nuestras preocupaciones a él.

En la Palabra de Dios nos dice: 

Ustedes quédense quietos, que el Señor presentará batalla por ustedes. Éxodo 14:14. En este pasaje bíblico nos guía que ante cualquier problema o situación difícil debes de no estar angustiados y confiar en Dios actuará en lugar de nosotros.  

Quizás nos ocurre que aunque sepamos que nuestro Maestro Jesús puede actuar por nosotros, decidimos seguir en las mismas circunstancias porque le tenemos miedo a lo que sabemos que Dios puede hacer en nuestras vidas. 

No dejes que el temor te arrebate las bendiciones de Dios.

AMÉN 

RECIBE CON GRATITUD ESTE NUEVO DÍA.

¿POR QUÉ LA FRAGANCIA DE UN CAMPEÓN?


INTRODUCCIÓN 

PRIMERA PARTE

DE LO DESAPERCIDO A LO NOTABLE

Uno de los festejos que no puede pasar desapercibido en nuestras vidas es nuestro Cumpleaños o de alguien especial. Recuerdo que de pequeño me encantó siempre que mis padres me festejaran mi cumpleaños porque recibía mensajes de felicitación y muchos regalos. Después ese encanto se transformó en un momento de reflexión, gratitud y renovación que comparto con mis seres queridos. En otras palabras para mí Cumplir Años es un recordatorio de la riqueza del tiempo y de cómo lo he aprovechado, todo aquello que he aprendido, los desafíos que he superado y las metas que aún me quedan por alcanzar sin olvidar el propósito que mi Maestro Jesús  tiene preparado para mí. 

"Porque yo sé los planes que tengo para ustedes -declara el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, planes para darles un futuro y una esperanza". Jeremías 29:11.

Al mismo tiempo es un momento para reconectar con lo que realmente importa: las personas que han sido parte de mi camino, los lazos que he construido y el impacto que han generado mis acciones en mi familia, amigos y en aquellos que he conocido a lo largo de mi vida a través de los momentos compartidos mediante las enseñanzas adquiridas y de oportunidades para crecer y aportar, pero ahora conozco y reconozco que ese impacto no fuera posible por la relación que tengo con mi Maestro Jesús.

"Permanezcan en mi, como yo permanezco en ustedes. Ninguna rama puede dar fruto por si misma; debe permanecer en la vid". Juan 15:4.

Esa relación con mi Maestro ha sido la más grande bendición que Dios me ha otorgado en mi vida porque "¿A quien tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; Más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre". Salmos 73: 25-26.  

Podría decir que esta bendición paso de ser un regalo a un obsequio, de un obsequio a un testimonio de afecto y finalmente de un testimonio de afecto a una bendición

PIENSA CORRECTAMENTE


Un día por la mañana un joven llamado Dylan sentado en un árbol del Tule cerca de su casa lo miraba con mucha atención hasta que su padre se acercó a él y le preguntó a su hijo ¿Qué tanto le miras al árbol Dylan? A lo que le respondió su joven hijo. Papá, me he dado cuenta que cuando regresas a casa después de trabajar, antes de entrar tocas el tronco de este árbol y no sé el porque.

Bueno hijo, a este árbol le he llamado Árbol de las preocupaciones. Soy consciente de que no puedo evitar los contratiempos en el trabajo pero no tengo por qué llevarme las preocupaciones a casa. Cuando toco sus ramas, dejo ahí las preocupaciones y las recojo al día siguiente cuando regreso al trabajo . Lo interesante es que cada mañana encuentro menos motivos para preocuparme de los que dejé el día anterior. 
Ese día Dylan aprendió algo nuevo.

Nosotros no solo tenemos un árbol fuera de casa, sino un Dios que nos exhorta 
a enfocar nuestra vida en la voluntad y la eternidad, en lugar de en preocupaciones materiales o terrenales. Esto lo encontramos en Colosenses 3:1-2. "Dios les dio nueva vida, pues los resucitó juntamente con Cristo. Por eso, dediquen toda su vida a hacer lo que a Dios le agrada. Piensen en las cosas del cielo, donde Cristo gobierna a la derecha de Dios. No piensen en las cosas de este mundo."

En este pasaje bíblico nos invita a no poner atención en la manera de cómo ve el mundo las cosas, sino cómo las ve Dios.  
Debemos tener presente siempre que los pensamientos de Dios hacia nosotros siempre son de bien y no de mal, así que dejemos de poner nuestra mirada en las cosas que vemos y decidamos ver las cosas como Dios las ve.

AMÉN


BENDECI2 PARA BENDECIR

QUE HOY SEA UN DÍA BENDECIDO


DIOS NOS AYUDA


Había una vez una joven llamada Frida que se quejaba de que su vida era una constante lucha. Apenas solucionaba un problema, aparecía otro. Desanimada, le conto a su padre, un cocinero, que quería rendirse.
El padre la llevó a la cocina, llenó tres ollas con agua y las puso al fuego. En la primera puso zanahorias, en la segunda, huevos y en la tercera granos de café molido. 

Dejó hervir el agua sin decir nada. Tras unos minutos, apagó el fuego. El padre llamó a Frida y le preguntó ¿Qué diferencia ves en cada ingrediente? Su hija le dijo. La zanahoria antes duras, ahora están blandas y débiles, los huevos antes frágiles, ahora tienen el interior endurecido y el café se disolvió en el agua, creando una bebida aromática y nueva.
 
Entonces le dijo su Padre a Frida Muy bien hija, pero si te das cuenta cada ingrediente ha cambiado su consistencia. Así nos sucede a nosotros cuando enfrentamos una dificultad.

Ante la adversidad nos debilitamos, endurecemos por dentro o transformamos esa dificultad en una oportunidad para ser mejores.

Así como Frida aprendió que las personas pueden transformar una dificultad en una oportunidad, nosotros también lo hemos aprendido a través de nuestras experiencias, pero esa transformación se lleva a cabo gracias a la presencia de nuestro Maestro Jesús porque Él nos ayuda.

En la Palabra de Dios nos dice: 
"Jehová es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fui ayudado; Por lo que se gozo mi corazón. Y con mi canción le alabaré. " Salmos 28:7.

Este versículo nos enseña que cuando tenemos dificultades o cuando sufrimos, Dios nos ayuda y que esa ayuda también la ofrezcamos a quienes sufren o tienen problemas.

Comúnmente ayudamos a los demás cuando vemos que están atravesando por una dificultad que ya enfrentamos. Esto sucede porque nos volvemos más empáticos con quien necesite una palabra de ánimo o ayuda por cuanto nuestro Maestro nos ha ayudado.

AMÉN.

PACIENCIA QUE EL DÍA DE LA SIEMBRA NO ES EL MISMO DE LA COSECHA.

BIENVENIDOS A...