Cuando consideramos la importancia que la Palabra de Dios da a la obediencia, no es de extrañar que el único mandamiento a los hijos que se encuentra en la Biblia es: “Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo.” (Efesios 6:1). Una de las lecciones más valiosas que un niño puede aprender es respeto y autoridad y la lección comienza en el hogar.
Los niños necesitan aprender a ser obedientes. También
señalaremos algunos efectos de largo alcance en las vidas de aquellos que
aprenden a respetar la autoridad y de los que no lo hacen.
Respetar y Obedecer a los Padres
Porque Dios así lo Ordena
El quinto de los Diez Mandamientos que se encuentran en
Éxodo 20 fue dirigido a los hijos, y era el único con promesa.
Ayudar a sus Padres
Ayudarles en el hogar
Si bien se espera que los padres provean lo necesario para
sus hijos, éstos pueden ayudar en el trabajo del hogar. Este es uno de los
aspectos más importantes en la formación de un niño, la oportunidad de
desempeñar trabajos que está capacitado para hacer.
Amar, Honrar y Obedecer a Dios
Aceptar a Jesús como Salvador
Los niños deben aprender a amar, honrar y obedecer a Dios
desde su más tierna edad. No necesitan esperar hasta que son adultos para
arrepentirse de sus pecados y aceptar a Jesús como su Salvador.
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud. (Eclesiastés 12:1)
Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque
de los tales es el reino de Dios. (Marcos 10:14).
Cortesía: Juntos en el Camino.

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