VALORES EDIFICANTES PARA NUESTRA FAMILIA

 


En primera instancia, entendemos que si enseñamos y modelamos los valores morales y espirituales de nuestra familia, estamos cumpliendo la exhortación inicial del apóstol Pablo, pero también tenemos que examinarnos nosotros mismos los padres, en relación a enseñar y pedir que se practique valores que nosotros modelamos.

Antes de enseñar valores a nuestra familia es imprescindible que los practiquemos nosotros primero.

Veamos algunos de los valores que como familia cristiana debemos practicar y enseñar:

El respeto (1 Pedro 2:17)

1 Pedro 2:17 RVR60

17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.

El respeto es la base de los valores, pues el respeto nos hace aceptar el valor propio y los derechos de las personas, y nos hace convivir en paz.

En casa debemos enseñar el respeto a las personas mayores (Lev 19:32).

El agradecimiento (Filipenses 4:6)

Filipenses 4:6 RVR60

6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Debemos enseñar a nuestros hijos a ser agradecidos en todo lo que se les puede dar.

No le enseñemos a nuestros hijos a menospreciar lo que tenemos sino a dar gracias sabiendo que el agradecimiento nos abre las puertas de la bendición de dios en nuestra vida.

La responsabilidad ( Romanos 14:12).

Romanos 14:12 RVR60

12 De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.

La responsabilidad es cumplimiento de las obligaciones, obligación de responder ante nuestros actos.

Nuestros hijos deben saber que sus fracasos los principales responsables no somos los padres sino ellos mismos.

No cubramos las irresponsabilidades de nuestros hijos.

La honradez (Levítico 19:13).

Levítico 19:13 RVR60

13 No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana.

Honradez es integridad en el obrar. Es aquella persona que por sobre su necesidad económica hace prevalecer en su obrar lo justo y lo recto.

No podemos permitir que nuestros hijos lleven a casa objetos que no sabemos de dónde proceden.

La honestidad (Filipenses 4:8)

Filipenses 4:8 RVR60

8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud

alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

La honestidad es un valor moral que tiene que ver con la verdad, lo puro, un hombre y una mujer honesta tiene varias cualidades: decente, decoroso, recatado y pudoroso. La honestidad se aplica en varios asuntos de la vida. En los negocios, en una relación de amistad, trabajo, estudios, etc.

La honestidad, también es sinónimo, de un comportamiento socialmente aceptable.

Por último, pero quizás el más importante es :

El amor (Juan 13:34)

Juan 13:34 RVR60

34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

Debemos enseñarnos a amarnos los unos a los otros dentro de la familia, no a odiarnos, no a menospreciarlos.

Cuando hay amor hay tolerancia, hay perdón, hay armonía.

Pero el principal amor que debe existir es el amor a nuestro Dios.

1 Juan 4:8 RVR60

8 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.

1 Juan 4:16 RVR60

16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

Cortesía: Sermons.

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