"Porque yo sé los planes que tengo para ustedes -declara el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, planes para darles un futuro y una esperanza". Jeremías 29:11.
Al mismo tiempo es un momento para reconectar con lo que realmente importa: las personas que han sido parte de mi camino, los lazos que he construido y el impacto que han generado mis acciones en mi familia, amigos y en aquellos que he conocido a lo largo de mi vida a través de los momentos compartidos mediante las enseñanzas adquiridas y de oportunidades para crecer y aportar, pero ahora conozco y reconozco que ese impacto no fuera posible por la relación que tengo con mi Maestro Jesús.
"Permanezcan en mi, como yo permanezco en ustedes. Ninguna rama puede dar fruto por si misma; debe permanecer en la vid". Juan 15:4.
Esa relación con mi Maestro ha sido la más grande bendición que Dios me ha otorgado en mi vida porque "¿A quien tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón desfallecen; Más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre". Salmos 73: 25-26.
Podría decir que esta bendición paso de ser un regalo a un obsequio, de un obsequio a un testimonio de afecto y finalmente de un testimonio de afecto a una bendición

No hay comentarios.:
Publicar un comentario