"Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo." Efesios 6:1
Hola, amiguito 😉
¿Sabías que cada vez que obedeces a tus papás estás haciendo sonreír el corazón de Dios?
A veces obedecer puede parecer difícil. Tal vez estás jugando y tu mamá te pide que guardes tus juguetes. Quizá estás viendo tu programa favorito y tu papá te llama para cenar. En esos momentos tienes una decisión: obedecer o no obedecer.
Dios nos enseña en la Biblia que obedecer a nuestros padres es algo bueno y correcto. Él los puso para cuidarte, enseñarte y ayudarte a crecer.
¿Qué es obedecer?
Obedecer significa escuchar y hacer lo que te piden con una buena actitud.
No es decir: "¡Ya voy!" y nunca ir. Tampoco es hacerlo mientras te enojas o te quejas.
La verdadera obediencia es escuchar, responder con respeto y hacer lo que te pidieron.
¿Por qué debo obedecer a mis papás?
Porque ellos te aman mucho.
Tus padres quieren que estés seguro, sano y feliz. Cuando te dicen que te laves las manos, que hagas tu tarea o que te acuestes temprano, lo hacen porque desean lo mejor para ti.
Dios les dio la responsabilidad de cuidarte, y cuando los obedeces, también estás obedeciendo a Dios.
Jesús también obedeció
¿Sabías que Jesús fue niño como tú?
La Biblia nos cuenta que Jesús obedecía a sus padres. Aunque era el Hijo de Dios, mostró respeto y obediencia en su hogar.
Si Jesús obedeció, nosotros también podemos hacerlo.
¿A quién más puedo obedecer?
Además de tus papás, Dios quiere que respetes y obedezcas a:
- Tus maestros.
- Tus líderes de la iglesia.
- Tus abuelos cuando te cuidan.
- Las autoridades que ayudan a mantener el orden.
Siempre que te pidan algo bueno y correcto, puedes obedecer con alegría.
🌟 Cada vez que obedeces a tus padres con amor, estás demostrando que amas a Dios. 🌟
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