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MARCAS DE UN DISCÍPULO
He estado pensando en las marcas de un discípulo recientemente.
Un discípulo es uno que aprende de un maestro. ¿Quién es el maestro? Si soy yo el maestro,“ mis discípulos” van a ser como yo…este…mejor no (irritables, duros, insensibles, defensivos, etc.). Sería mejor que aprendieran de un maestro perfecto, ¿no?
Sólo hay uno de esa categoría: Jesús de Nazaret, el Intachable Modelo de todo lo que enseñó. La gente le llamaba “Maestro” pero pocos eran Sus discípulos. Y fueron Menos los que lo siguieron fielmente hasta el fin. Pero muchos querían oírle, ver Sus obras, y sentir el entusiasmo del Reino de Dios. Hasta el día de hoy es igual.
Cristo Jesús dijo a sus apóstoles es la última noche en la celebración de la vieja Pascua y la inauguración de la Cena del Señor.
Juan 13:13-15Reina-Valera 1960 (RVR1960)
13 vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy.
14 pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
15 porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
Las Marcas de un Discípulo son:
SER PERFECTO Y MISERICORDIOSO
Mateo 5:48 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos, es perfecto.
Lucas 6:36 Reina-Valera 1960 (RVR1960).
36 sed, pues, misericordiosos, como también vuestroPadre es misericordioso.
Sólo Él pudo decir: “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.”
EL PERDON
Otra marca inconfundible del discípulo es el perdón que damos a otros en semejanza a nuestro Señor.
Jesús habló muchas veces sobre la necesidad de perdonarnos. Su oración modelo lo relaciona con el perdón que pedimos de Dios por nuestros pecados (diarios).
Mateo 6:12Reina-Valera 1960 (RVR1960)
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Notemos el tiempo pasado: hemos perdonado. Esto implica que hacemos esto antes de orar. No
es “como también voy a perdonar a mis deudores”.
Los versículos que siguen al Padre Nuestro muestran esto claramente.
Mateo 6:14-15Reina-Valera 1960 (RVR1960)
14 porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
SER LIBRES DEL PECADO
Una de las marcas del discípulo verdadero es exactamente lo que necesitamos para no estar tristes ni desanimados.
Juan 8:31-36Reina-Valera 1960 (RVR1960) La verdad os hará libres
31 dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
Esa vida de libertad de la ley del pecado y libertad del legalismo es posible solamente por el Espíritu Santo que nos guía por la Palabra cuando le permitimos crucificar las obras de la carne.
Romanos 8:2-14Reina-Valera 1960 (RVR1960).
LAS MARCAS DE UN DISCÍPULO DE JESUCRISTO SON AQUELLAS SEMEJANZAS QUE HAY ENTRE ÉL Y SU MAESTRO DIVINO.
LO QUE VIVE ES LA EVIDENCIA DE LO QUE REALMENTE SABE Y CREE.
Por: Axel Esteban Fuentes
Pastor General de Ministerios Palabra En Acción Tlaxcala
INVESTIDURA EN CRISTO
He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Lucas 24:49.
¿Qué quieres ser de grande? Es una de las preguntas más comunes que como niños nos hacen y hemos preguntado ya de adultos a otros niños.
Esta pregunta parece muy simple, sin embargo no lo es, ya que guarda un poder único que no alcanzamos a ver. Es un reflejo de nuestros deseos y pasiones y, sobre todo, actuará como motor para desarrollar nuestras capacidades al aprender nuevos conocimientos que nos permitan convertirnos en eso que deseamos "ser de grandes".
Ahora bien, cuando somos grandes el desarrollo de dichas capacidades empiezan desde la forma de vestir de lo que deseamos ser de grandes y del estilo de vida que deseamos vivir, por ejemplo:
Un hombre con camisa ajustada y muchos músculos nos hace pensar que es fisicoculturista.
Un hombre con camisa a cuadros y sombrero tejano nos hace pensar en un vaquero.
En otras palabras, como hombres en Cristo nos debemos despojar del viejo hombre y revestirnos del nuevo, la ropa del viejo hombre puede consistir en muchas cosas, de las cuales tenemos que despojarnos.
Dios no solo tiene para ti algo nuevo y bueno, sino lo mejor.
"Porque yo sé los planes que tengo para ustedes -afirma el Señor-, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza" Jeremías 29:11.
La vestidura del viejo hombre se envejece y la vestidura del nuevo hombre se renueva y nos hace con el tiempo, más parecidos a Cristo. Esa es la obra del Padre.
Dios quiere que tomemos decisiones correctas, por eso recalca en su Palabra, vístanse del nuevo hombre, porque aunque Él nos dio las vestiduras, no nos las va a poner a la fuerza.
Debemos vestirnos de misericordia, bondad, humildad, mansedumbre, tener fuerza bajo control guiado por el Espíritu Santo reflejando una de las enseñanzas de nuestro Maestro Jesús, su carácter, paciencia y amor.
Finalmente, caminemos en todo lo que Cristo nos ofrece; para que podamos vivir una vida conforme al propósito de aquel que nos creó.
AMÉN.
EL PODER DE LA PRIMICIA.
“Cuando entres en la tierra que te doy y recojas la primera cosecha, lleva al sacerdote el primer manojo de tu primera cosecha de grano. ” ( Levítico 23:9–10 , NTV).
El primer manojo, lo primero dedicado a Dios representa toda la cosecha; así, Cristo, la primicia representa la gran cosecha espiritual que ha de ser juntada para el Reino de Dios.
"Lo cierto es que Cristo sí resucitó de los muertos. Él es el primer fruto de una gran cosecha, el primero de todos los que murieron. " ( 1 Corintios 15:19–20 , NTV).
La primicia de la cosecha consagrada a Dios, son símbolo de cosechas aún más abundantes . La resurrección de Jesús afirma, confirma, hace posible nuestra propia resurrección ¿Lo crees? Entonces también debes creer el principio de lo primero de nuestros ingresos.
La resurrección de Jesús representa la seguridad de que los creyentes al dormir también serán resucitados. ¿Lo crees? Entonces también debes creer el principio de las primicias.
Dice la palabra:
“Cuando recojas tus cosechas, lleva a la casa del Señor tu Dios lo mejor de la cosecha primera…» ” ( Éxodo 23:19 , NTV).
Deposita tu confianza en Dios ¡Hónrale con tus primeros ingresos! Lo mejor. Pongamos al Señor por prioridad y todas, todas las demás cosas serán añadidas.
Palabra de Dios
Cortesia: Sermons.
¿QUÉ ES LA PRIMICIA?
La Biblia habla sobre las primicias, se refiere a la primera porción de la cosecha, los primeros frutos la Biblia habla sobre las primicias, se refiere a la primera porción de la cosecha, los primeros frutos de la tierra que los israelitas debían traer ante Dios como ofrenda. Esto era en respuesta al mandato que se encuentra en Éxodo 22:29-31. Ahí vemos que también aplicaba al ganado y al hijo primogénito de las familias.
Llevar las primicias ante Dios no era solo un acto físico de adoración y obediencia. Era también un acto de fe y gratitud a Dios, proveedor de todo. Al llevar lo primero ante Dios se
se reconocía que toda provisión viene de él y se expresaba la confianza en su fidelidad, la certeza de que seguiría proveyendo.
Por último, el acto de llevar las primicias ante Dios recuerda nuestra dependencia de él. Si no fuera por la bondad constante y fiel de Dios al proveernos todo lo que necesitamos, nuestras vidas serían muy difíciles y diferentes.
En el Antiguo Testamento vemos que la fiesta de las primicias se celebraba al inicio de la cosecha. El pueblo entregaba su ofrenda al sacerdote, quien la colocaba en el altar ante Dios (Deuteronomio 26:1-15).
En el Nuevo Testamento solo se mencionan las primicias de forma simbólica. Sin embargo, el principio de dar la prioridad y lo mejor que tenemos como ofrenda de adoración al Señor sigue vigente y es aplicable en todos los ámbitos de la vida.
Cortesía: Bibliaon
UN BUEN EJEMPLO
Existe un proverbio suizo que dice “Las Palabras son enanos, los ejemplos son gigantes”.
Dicho proverbio indica que nuestras actitudes y acciones deben estar enfocadas en ser un ejemplo para los demás. Pero ¿Qué es ser un buen ejemplo?
Seguro has conocido a una persona que siempre está dispuesta a ayudar. Que dice lo que hace y se mantiene congruente con sus valores. No se la pasa diciéndole a los demás lo que tienen que hacer o no, con su simple ejemplo marca una diferencia: hace las cosas de la manera correcta.
A este tipo de personas se les conoce como un buen ejemplo, porque impactan de manera positiva en su entorno.
Como cristianos se nos enseña a ser luces en el mundo. La Biblia dice: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean nuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16). Escuchamos esas palabras y entendemos su significado. Pero ¿en verdad consideramos cuánto impacto tienen? La manera en que actuamos, nuestro ejemplo, es muy importante para Dios. ¿Por qué? Porque somos ejemplos de quién es Dios y de su carácter.
Cuando consideramos los ejemplos que Cristo dejó para nosotros, debemos entender que hay que imitar su comportamiento. Debemos reflejar su bondad, misericordia y amor hacia todas las personas. No siempre es fácil hacerlo, pero es lo que Dios quiere de nosotros.
Como hijos de Dios debemos separarnos del mundo. Mateo 13:49 dice que, en el fin de los siglos, los ángeles “apartarán a los malos de entre los justos”. Los justos habrán vivido como Dios ordenó y habrán sido buenos ejemplos para los demás. “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo. Reconciliaos con Dios” (2 Corintios 5:20).
Entre esos hijos de Dios se encuentran los Ujieres.
Ujier significa “Centinela o Guardian del Palacio”. La palabra ujier tiene su origen en el francés huissier y en el español tomo inicialmente la forma usier.
En la Biblia no se encuentra la palabra ujier, no existe. La palabra ujier es un término moderno. en el Antiguo Testamento muchas veces se menciona la palabra portero. 2 Crónicas 15: 23. Nehemías 7: 1).
Así como el campesino prepara la tierra para sembrar, el ujier prepara el ambiente propicio que motiva una experiencia genuina de adoración. El ujier es un obrero de Dios, un colaborador del pastor y de la congregación.
"Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís" (Colosenses 3: 23‑24).
Es por ello que todo Ujier debe mostrar Amor, Bondad, Compromiso, Responsabilidad, Disciplina, Obediencia. En otras palabras “SER UN EJEMPLO ”.
Por: Alberto Huitrón Sánchez.
LO QUE NO HABLAMOS LOS PASTORES.
Como Pastores recibimos invitaciones a otras iglesias para predicar o dar una breve reflexión a pastores y líderes. Me pregunté varias veces qué podía decirles en esos minutos que expresara mi corazón y que quedara plasmado en sus vidas, algo que realmente nos llevara, tanto a ellos como a mí, a la reflexión. La frase que resonaba en mis oídos era “Lo que callamos los pastores” pero no era precisamente esa serie televisiva con título similar en la que quería que pensaran, entonces el título que elegí fue “Lo que no hablamos los pastores”.
Los pastores hablamos de nuestros éxitos, de eventos, de grandes planes, de nuestra iglesia, de asistencias, de reuniones, de miembros, de equipos y hasta de sillas. Sin embargo, nos cuesta mucho hablar de otros temas que nos tienen mal y que nos abruman en gran manera.
Los pastores no hablamos de nuestras batallas personales, de nuestros dolores del alma, de nuestras necesidades, de las presiones que tenemos, de las crisis que enfrentamos en la familia.
No hablamos de la depresión que podemos estar atravesando, no hablamos de las frustraciones, de los problemas de carácter, de las adicciones, perdón… ¿leí bien? ¿adicciones? Sí, adicciones, también decepciones, de lo apagados, consumidos o quemados que nos podemos estar sintiendo.
¿Por qué no lo hablamos?
La pregunta es ¿Por qué no lo hablamos?
Porque no nos gusta ser vulnerables, porque pensamos que no tenemos a nadie que nos pueda entender o nadie con quien hablar, porque en nuestra “cultura pastoral” no se hablan de esas cosas, por miedo a qué van a pensar, porque no somos intencionales en cuidar de todo nuestro ser, cuerpo, alma y espíritu. O tan simplemente porque somos pastores y hay que hablar de las cosas del espíritu, no dándonos cuenta que si solo hacemos énfasis en una parte de nuestro ser creamos cierto desbalance en nuestra vida.
Lo más probable es que no hablamos porque no consideramos que necesitamos ayuda.
En la época de mayor sequía y cansancio en mi vida, donde me sentía drenada, frustrada, desanimada y muy decepcionada, el Señor me llevó a Mateo 11:28-30:
Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados que yo los haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón; y hallareis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga.
Mansedumbre no es debilidad.
Me pregunté cuantas veces había leído este este pasaje de las Escrituras y había hecho una oración entregándole mis cargas. Pero esta vez era diferente, las palabras que resaltaban eran “manso y humilde”, ¿qué significaban esas palabras que había leído tantas veces?
Manso es tan diferente a debilidad. Es sencillez, es opuesto a la soberbia, el orgullo, la vanidad, la rebeldía. Humildad no es acaso esa virtud de reconocer nuestras propias limitaciones, flaquezas y debilidades, lo opuesto a la arrogancia, autosuficiencia e inconformismo. Si mencionamos tan solo la autosuficiencia, el no necesitar ayuda, el “yo puedo”, ¡qué lejos estamos de la mansedumbre y la humildad que menciona Jesús y que nos lleva a su descanso!
Necesitamos hacer cambios, necesitamos buscar ayuda, necesitamos renovar nuestra manera de pensar. No queremos ser parte de las estadísticas, de todos los que dejan el ministerio, de los que sufren depresión, de los que se sienten completamente solos. Hablemos de restauración y también busquemos nosotros restauración.
Hablemos de sanidad y nosotros mismos busquemos salud en todo el sentido de la palabra, tanto física, emocional, mental y no solo espiritual.
Cortesía: Conexión Pastoral.
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He estado pensando en las marcas de un discípulo recientemente. Un discípulo es uno que aprende de un maestro. ¿Quién es el maestro? Si ...
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