“No se alabe el sabio en su sabiduría... mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová.” Jeremías 9:23-24.
La Verdad para Hoy
Podemos saber de fútbol sin haber pisado una cancha. Podemos saber de Dios sin haber estado con Dios.
El diablo sabe Biblia. “Los demonios creen, y tiemblan”. Santiago 2:19.
Pero no conocen a Dios. Conocer en hebreo es yadá: intimidad, experiencia, relación. Adán conoció a Eva. No le hizo examen teórico.
Oseas lloró por Israel: “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento”. Oseas 4:6.
No perdieron por falta de cultos. Perdieron por falta de intimidad. Iban al templo, pero no al Padre.
Jesús dijo: “Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo”. Juan 17:3.
Vida eterna no empieza cuando morimos. Empieza cuando conocemos. Y conocer no es Google. Es rodilla. Es llanto. Es risa. Es silencio.
Moisés vio zarzas, plagas, mar abierto. Pero no se conformó. “Te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca”. Éxodo 33:13. Ya había visto poder. Ahora quería persona.
Pablo igual. Después de 30 años de milagros dijo: “A fin de conocerle”. Si Pablo, con cartas, iglesias y revelaciones, decía “quiero conocerle más”, ¿qué nos queda a nosotros? Filipenses 3:10.
Conocer a Dios cambia cómo oramos. Ya no pedimos permiso como esclavo. Hablamos como hijo. “Ya no os llamaré siervos... os he llamado amigos”. Juan 15:15.
Cambiamos cómo pecamos: no nos escondemos, corremos a Él. Cambia cómo sufrimos: no preguntamos “por qué a nosotros”, preguntamos “qué nos quieres mostrar”.
¿Si queremos conocerlo? Dejemos de buscar qué hace. Busquemos quién es.
Leamos Su Palabra no para cumplir, sino para escuchar.
Oremos no para informar, sino para estar.
Ayunemos no para torcerle el brazo, sino para afinar tu oído.
“Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor”. 2 Pedro 3:18.
Padre, perdónanos por saber de Ti y no estar contigo. Hoy no queremos información. Te queremos a Ti. Muéstranos tu camino para que te conozcamos. Que no nos conformemos con oír de Ti. Queremos oírte a Ti.
En el nombre de Jesús
AMÉN

No hay comentarios.:
Publicar un comentario