DIOS GUÍA.


Existe la frase Un padre le dijo a su hijo: "ten cuidado por dónde caminas", el hijo le respondió: "ten cuidado tú, recuerda que yo sigo tus pasos" Anónimo.

Tal vez la hemos oído, pero no la hemos escuchado, sin entender la trascendencia de esta frase. Cuando pasamos esa puerta de ser la generación de arriba de alguien, nos damos cuenta de muchas cosas.

Cuando nos hacemos padres o adultos, asumimos una gran responsabilidad y compromiso para toda la vida que no es una carga porque lo asumimos desde el amor incondicional y de guía.

Guiar a alguien puede resultar un reto y un desafío a la vez porque requiere paciencia, límites firmes, amor y conexión, evitando levantar la voz o ceder, pero fomentando autonomía; motivando la resiliencia, celebrando el esfuerzo sobre la inteligencia, estableciendo retos adecuados a la edad y enseñando a gestionar emociones para afrontar desafíos con confianza.

Esto lo podemos entender, pero saber ¿Cómo hacerlo? no.

En la Palabra de Dios encontramos "El Señor dijo a Moisés: «Sube a encontrarte conmigo en el monte y quédate allí. Voy a darte las tablas de piedra con la Ley y los mandamientos que he escrito para guiarlos en la vida». Éxodo 24:12.

Nuestro Señor Jesús nos guía para saber guiar a otros mediante la ley de Dios siendo una lámpara a nuestros pies. Dios nos otorga instrucciones, no para oprimirnos, sino para guiarnos 

Quizás hoy haya un “no” de Dios que no entiendas, tal vez estabas esperando un “Sí” más que nada. Pero, podemos confiar en que los “no” de Dios también son bendiciones, cuando esperamos el tiempo correcto.

AMÉN

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

BIENVENIDOS A...