Muchas veces cuando llegamos a un lugar desconocido y especial siempre nos preocupamos en ir bien vestidos, en hablar apropiadamente para causar una buena impresión a quienes están en dicho lugar.
Cuando buscamos trabajo regularmente en nuestro historial profesional escribimos buenas referencias de nosotros para que seamos considerados aptos o capaces para ocupar esa vacante que solicita la empresa, la escuela, la oficina; etc.
Algunas personas si las necesitan pero nosotros no, Todos ven el bien que nuestro Maestro Jesús ha hecho y transformado en nuestra vida. Nuestra vida es más que un estilo de vida, sino una relación con Dios escrita en nuestro corazón por el Espíritu Santo que vive en nosotros y reflejada a través de nuestras acciones.
Somos anunciadores de buenas nuevas.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario